
Julian Drago
Stanford GSB · Business Scaling Program
Program University of Buenos Aires · Public Accounting
Date published:
September 18, 2025
Last updated:
August 17, 2026
En Estados Unidos, convertirse en dueño de un negocio que contrata personal implica mucho más que simplemente reclutar trabajadores. Requiere comprender las obligaciones legales, gestionar la nómina y los impuestos, garantizar la seguridad en el lugar de trabajo y fomentar un entorno productivo.
Ya sea que seas un propietario único que contrata a su primer empleado o una corporación que está ampliando su fuerza laboral, comprender el alcance completo de las responsabilidades relacionadas con la contratación de empleados es fundamental para evitar errores costosos y construir una operación sostenible.
Una entidad contratante es cualquier persona u organización que emplea a uno o más trabajadores a cambio de una remuneración. Esto incluye establecer las funciones laborales, los horarios y las condiciones de trabajo, además de asumir responsabilidades legales como la retención de impuestos, el cumplimiento de las leyes laborales y la administración de los beneficios para empleados. La parte responsable de estas tareas establece acuerdos laborales formales y responde por la relación laboral conforme a las leyes federales y estatales.
Por ejemplo, un consultor independiente que contrata a un asistente puede considerarse una entidad contratante, al igual que una organización sin fines de lucro que emplea personal. Dentro de una empresa, la propia entidad legal asume esta responsabilidad, no los gerentes o supervisores individuales, quienes pueden ser empleados.
Como ejemplo concreto, un diseñador gráfico independiente que contrata a un asistente de medio tiempo para gestionar las comunicaciones con clientes debe cumplir con las obligaciones de retención de impuestos sobre la nómina y proporcionar los beneficios correspondientes, incluso si el asistente trabaja de forma remota. Esto demuestra que las responsabilidades de la entidad contratante van más allá de un espacio físico de oficina.
Además, una empresa de marketing mediana que contrata pasantes para un programa de verano debe garantizar el cumplimiento de las leyes laborales relacionadas con las pasantías no remuneradas, incluyendo proporcionar un valor educativo y limitar las horas de trabajo. Esto representa una excepción a las reglas laborales habituales.
Otro ejemplo es una startup tecnológica que contrata trabajadores independientes en diferentes estados. La empresa debe gestionar distintas leyes laborales estatales y requisitos fiscales, lo que demuestra la complejidad y la necesidad de un cumplimiento cuidadoso cuando la entidad contratante opera en más de una jurisdicción.
Los criterios para determinar una entidad contratante incluyen el control sobre los horarios de trabajo, los métodos de pago y la supervisión. Por ejemplo, si el dueño de un negocio delega el procesamiento de la nómina a una empresa externa, pero conserva la autoridad para contratar, continúa siendo la entidad contratante responsable del cumplimiento.
Las organizaciones y personas que contratan trabajadores en EE. UU. pueden clasificarse ampliamente de la siguiente manera:
Una excepción a las funciones habituales de una entidad contratante se presenta en empresas familiares donde los miembros de la familia realizan tareas sin contratos laborales formales ni procesamiento de nómina. En estos casos, las responsabilidades de la entidad contratante pueden ser limitadas o variar según las leyes laborales estatales y las regulaciones fiscales.
Por ejemplo, una granja familiar donde los parientes colaboran de manera estacional sin recibir un pago formal puede no estar sujeta a las mismas obligaciones de retención de impuestos que un empleador comercial. Esto demuestra un límite en las responsabilidades de la entidad contratante.
Otra excepción corresponde a las organizaciones sin fines de lucro que trabajan con voluntarios que reciben estipendios en lugar de salarios. Estos voluntarios no se consideran empleados y las responsabilidades de la entidad contratante de la organización son diferentes, por lo que es necesario realizar una clasificación adecuada para evitar aplicar incorrectamente las leyes laborales.
Los criterios de clasificación incluyen la existencia de contratos formales, el pago de salarios y el grado de control sobre el trabajo realizado. Por ejemplo, una organización sin fines de lucro que únicamente reembolsa gastos sin controlar las actividades de sus voluntarios podría no considerarse una entidad contratante respecto de esas personas.

Comprender las diferencias entre la parte responsable de contratar, los trabajadores, los empresarios y los inversionistas es fundamental:
Los criterios para clasificar una entidad contratante incluyen determinar quién controla los horarios, supervisa las tareas y gestiona la nómina. Por ejemplo, un inversionista que únicamente proporciona financiamiento sin participar en las operaciones diarias no es una entidad contratante, mientras que un socio administrador que contrata personal sí puede serlo.
En la práctica, el fundador de una startup que delega las decisiones de contratación a un gerente de recursos humanos, pero conserva la aprobación final, continúa siendo considerado la entidad contratante debido a su control definitivo sobre las decisiones laborales.
Otro ejemplo es el de un socio comanditario que no participa en la administración diaria ni en la contratación. Esta persona no es una entidad contratante a pesar de tener una participación en la propiedad del negocio.
Quienes contratan trabajadores deben cumplir diversas obligaciones para respetar las leyes laborales y fiscales de EE. UU. y mantener un entorno de trabajo adecuado:
Por ejemplo, una empresa manufacturera mediana debe implementar programas de capacitación en seguridad que cumplan con OSHA y conservar registros detallados de nómina para superar auditorías y evitar sanciones. El incumplimiento puede generar multas significativas.
Otro ejemplo corresponde a una cadena minorista que implementó sistemas biométricos de control horario para garantizar pagos salariales precisos y reducir el robo de tiempo, demostrando cómo la tecnología puede contribuir al cumplimiento.
Asimismo, una empresa de construcción que actualiza periódicamente las certificaciones de seguridad de sus empleados y realiza inspecciones en sus instalaciones puede reducir accidentes laborales y reclamaciones de seguros, demostrando los beneficios operativos del cumplimiento.
Los criterios para cumplir estas obligaciones incluyen el tamaño de la fuerza laboral, las regulaciones específicas de la industria y la ubicación geográfica. Por ejemplo, las empresas de sectores peligrosos enfrentan requisitos de OSHA más estrictos que los negocios de oficina.
Las entidades contratantes deben mantener contratos laborales formales que especifiquen aspectos como el salario, las horas de trabajo y los beneficios. El registro adecuado de los trabajadores y la conservación de documentos también son fundamentales para el cumplimiento y las auditorías. Por ejemplo, un pequeño negocio minorista que contrata personal temporal debe documentar cada contratación, proporcionar capacitación en seguridad y declarar correctamente los impuestos sobre la nómina.
Ejemplo: Un propietario único contrata a un conductor de entregas por $15 por hora durante 30 horas semanales. Debe emitir un formulario W-2, retener los impuestos correspondientes y cumplir con las leyes de salario mínimo. No hacerlo puede generar sanciones y pagos de impuestos atrasados. Este ejemplo demuestra la importancia de comprender las regulaciones federales y estatales para evitar errores costosos.
Otro aspecto práctico es el momento en que se configura la nómina. Por ejemplo, una startup que retrasa la obtención de un Número de Identificación del Empleador (EIN) puede enfrentar dificultades para presentar declaraciones fiscales y administrar los beneficios de los empleados, generando riesgos de incumplimiento y posibles sanciones.
Además, una organización sin fines de lucro que contrata voluntarios que reciben estipendios debe diferenciar cuidadosamente entre el estatus de voluntario y empleado para cumplir con las leyes laborales y evitar una clasificación incorrecta.
Un caso concreto es el de un pequeño empresario que inicialmente contrató ayuda de medio tiempo, pero posteriormente amplió su equipo con empleados de tiempo completo. Esto le obligó a actualizar sus sistemas de nómina y ajustar las retenciones fiscales, demostrando cómo las responsabilidades de una entidad contratante evolucionan con el crecimiento del negocio.

En algunos casos, el trabajo se subcontrata a terceros. Aunque los subcontratistas generalmente no se consideran empleados, la entidad contratante puede seguir teniendo responsabilidades relacionadas con el cumplimiento de las leyes laborales en determinadas circunstancias, como ocurre con la responsabilidad de empleador conjunto. Por ejemplo, si un restaurante contrata un servicio de limpieza, debería verificar que dicho servicio cumpla con las normas salariales y de seguridad para reducir el riesgo de responsabilidad indirecta. Sin embargo, esta responsabilidad tiene límites; si el subcontratista opera de manera independiente y sin un control significativo por parte de la entidad contratante, la responsabilidad podría no aplicarse.
Es importante señalar que la condición de empleador conjunto depende del grado de control ejercido sobre los trabajadores del subcontratista. Una supervisión mínima o la existencia de una relación contractual por sí solas no establecen automáticamente responsabilidad. Las empresas deben evaluar cuidadosamente su nivel de participación para determinar sus obligaciones.
Otra excepción involucra a las agencias de empleo temporal que proporcionan trabajadores a empresas clientes. La agencia generalmente actúa como empleador, pero la empresa cliente puede compartir responsabilidad si controla las condiciones laborales o supervisa directamente a los trabajadores.
Criterios para clasificar a los trabajadores: Empleado (W-2) vs. Contratista (1099)Determinar si una persona califica como empleado o como contratista independiente es uno de los mayores riesgos de cumplimiento. El IRS y el Departamento de Trabajo (DOL) proporcionan pautas estrictas basadas en el grado de control sobre el trabajo, el método de pago y la independencia financiera. Una clasificación incorrecta (tratar a un empleado como contratista para evitar impuestos sobre la nómina) puede generar auditorías severas, multas y pagos atrasados.
Por ejemplo, una empresa que establece horarios fijos, supervisa las tareas diarias y proporciona los equipos de trabajo tiene la obligación legal de clasificar al trabajador como empleado directo (Formulario W-2). Por el contrario, un profesional verdaderamente independiente establece sus propios horarios, asume su propio riesgo financiero y utiliza sus propias herramientas (Formulario 1099-NEC).
En la práctica, una empresa tecnológica que contrata desarrolladores independientes para proyectos específicos debe evaluar si la autonomía de los desarrolladores y las condiciones contractuales permiten clasificarlos como contratistas independientes o empleados, lo que influye en las responsabilidades fiscales y legales.
Los criterios de clasificación también incluyen la naturaleza de la relación laboral y si el trabajador depende económicamente de la entidad contratante. Por ejemplo, un trabajador a largo plazo con horarios constantes y beneficios tiene mayores probabilidades de ser clasificado como empleado.
María dirige un negocio independiente de diseño gráfico y decide contratar a un asistente. Debe obtener un Número de Identificación del Empleador (EIN), configurar los sistemas de nómina y cumplir con las leyes laborales. Al establecer descripciones de puestos claras, contratos formales y procesos de nómina oportunos, María evita problemas comunes como disputas salariales y sanciones fiscales, lo que permite que su negocio crezca de manera sostenible. Este caso demuestra cómo una preparación adecuada y el conocimiento de las responsabilidades facilitan una expansión empresarial sin inconvenientes.
Los criterios que María consideró incluyeron el aumento de la carga de trabajo, la necesidad de habilidades especializadas y la viabilidad financiera de contratar personal. También evaluó los límites de sus responsabilidades, como garantizar el cumplimiento sin controlar excesivamente los métodos de trabajo del asistente, en línea con las definiciones legales de empleo.
Por ejemplo, el asistente de María trabaja 20 horas a la semana gestionando las comunicaciones con clientes y la facturación. María se asegura de que se retengan todos los impuestos correspondientes de la nómina y presenta las declaraciones fiscales trimestrales a tiempo. Este enfoque práctico le permitió evitar sanciones y mantener una situación adecuada ante las autoridades fiscales.
Otro caso corresponde a un propietario único que inicialmente contrató a un contador de medio tiempo, pero posteriormente incorporó a un gerente de recursos humanos de tiempo completo. La transición requirió actualizar los contratos laborales, aumentar las retenciones de impuestos sobre la nómina e implementar protocolos de seguridad en el lugar de trabajo, demostrando cómo las responsabilidades de una entidad contratante evolucionan junto con el crecimiento del negocio.
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Sí. Contratar incluso a un solo trabajador convierte al propietario único en responsable de cumplir con las leyes laborales, las retenciones de impuestos sobre la nómina y los requisitos de declaración establecidos por las regulaciones federales y estatales. Esta condición genera obligaciones como la presentación de declaraciones fiscales y el cumplimiento de las normas laborales.
Aunque no son legalmente obligatorias para todas las empresas, las políticas internas ayudan a prevenir conflictos, aclarar expectativas y respaldar el cumplimiento de las leyes laborales, especialmente a medida que una empresa crece. Proporcionan un marco para una gestión coherente y protegen tanto al negocio como a sus trabajadores.
Las entidades contratantes deben evaluar cuidadosamente a los subcontratistas e incluir cláusulas de cumplimiento en los contratos. Dependiendo de la situación, pueden compartir responsabilidad por infracciones de las leyes laborales bajo las normas de empleador conjunto. Garantizar que los subcontratistas cumplan con las normas salariales y de seguridad ayuda a minimizar los riesgos legales.
Las pequeñas empresas pueden conservar a sus empleados valiosos ofreciendo oportunidades de crecimiento profesional, proporcionando comentarios constantes y constructivos, manteniendo prácticas laborales transparentes y justas y fomentando un entorno respetuoso e inclusivo. Estas estrategias fortalecen la lealtad y la motivación más allá de los incentivos económicos.
Los cambios deben cumplir con las leyes aplicables y los acuerdos laborales. En general, las entidades contratantes deben proporcionar aviso y obtener el consentimiento del trabajador; los cambios unilaterales pueden no ser válidos o generar disputas. La comunicación clara y el acuerdo mutuo son esenciales para evitar conflictos legales.
Revisado por: Sebastián Mejía, Ops Manager
Fecha de revisión: agosto de 2026
Última actualización: agosto de 2026 (Información correspondiente al año fiscal 2026).
Este contenido fue preparado por un equipo especializado en temas fiscales y financieros, con una rigurosa revisión humana para garantizar su precisión y cumplimiento de las políticas. Se utilizó asistencia de inteligencia artificial para optimizar la estructura y claridad, siempre bajo supervisión experta. Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no constituye asesoría profesional; consulta con un contador o abogado antes de tomar una decisión.